Reportaje. Uno de los mayores productores de dulces del mundo se pone a dieta
IGOR G. BARBERO. YAKARTA.
Azotados por el terrorismo y la crisis energética, los paquistaníes sufren ahora la escasez de uno de los bienes más consumidos, el azúcar de su tradicional té con leche, debido a las disputas entre productores y autoridades para fijar los precios de un sector dominado por la clase política. La crisis, segunda en cuatro años, se desató el pasado septiembre con la llegada de los festejos del fin del mes sagrado del Ramadán, pero las medidas del Gobierno y las decisiones judiciales no sólo no han conseguido corregir la situación, sino que los precios en el mercado han aumentado y la escasez es mayor.
"Llevo un mes sin beber té porque en las tiendas el azúcar es muy caro", explica el anciano Puhool Shah tras hacer cola varias horas en Islamabad para comprar dos kilos en un punto de distribución del Gobierno, que esta semana ha introducido en el mercado 100.000 toneladas a precio subsidiado. La inyección de esta cantidad pretende dar un poco de aire al consumidor, que podrá adquirir el producto a 38 rupias (cerca de 30 céntimos de euro) en 5.700 centros dispuestos en el país.
En los últimos días, el único azúcar en los comercios era dos y tres veces más caro y en muchos establecimientos había desaparecido. "La clase política de Pakistán es la responsable de la crisis. Quieren hacer negocio con los pobres", lamenta Shah.
La crisis no es baladí en el país surasiático. Según datos del sector, Pakistán es uno de los mayores productores mundiales y registra un alto consumo anual de azúcar, estimado en cerca de 27 kilos por persona; aunque sólo una tercera parte es para uso doméstico debido a la alta exportación de productos azucarados como galletas y zumos. Sin embargo, el Gobierno tendrá que importar el año que viene un millón de toneladas para hacer frente a la escasez. Mientras, en Pakistán, el país del contrabando de opio, armas y terroristas las bandas han empezado a mover también azúcar para enjugar la crisis menos dulce.