Barack Obama exigió ayer al primer ministro birmano, Thein Sein, la puesta en libertad de la líder de la oposición, Aung San Suu Kyi, durante su reunión con todos los representantes de la ASEAN en Singapur. En el primer encuentro de un presidente de Estados Unidos con un líder birmano en 45 años, Obama "reiteró exactamente lo que ya había dicho sobre la puesta en libertad de Aung San Suu Kyi", un llamamiento que ya formuló durante su discurso del sábado en Tokio sobre las relaciones de su país con Asia, según explicó el portavoz de Obama. Hasta ahora, EEUU rechazaba participar en actos donde estuvieran presentes los birmanos, en protesta por el trato a la Nobel de la Paz. Pero, en septiembre anunció un cambio de su política hacia Birmania, que combinará el desarrollo de un diálogo con sanciones, que se mantendrán si el país asiático no ofrece progresos. En Tokio, Obama exigió a Birmania "pasos claros: la puesta en libertad incondicional de todos los presos políticos, incluida Suu Kyi; el fin de los conflictos con las minorías, y un diálogo genuino con la oposición y las minorías".