AGENCIAS. SINGAPUR.
La alianza pacífica avanza pese a las intrigas de Chile y Perú. Lo dejó claro ayer e presidente de Estados Unidos, Barack Obama, gran referencia de la cita que en Singapur reunió a los potencias económicas bañadas por el océano Pacífico. Estados Unidos, con el respaldo de otros gigantes como Japón y China, anunció la intención de fortalecer las relaciones, el comercio y la economía "transpacíficas". La cita de Singapur solo tuvo una mancha: las acusaciones de espionajes de Perú contra Chile, que provocaron la cancelación de la entrevista programada en Singapur entre los líderes de ambos gobiernos. El peruano Alan García, de hecho, abandonó la cumbre antes de tiempo, mientras la delegación chilena se lamentaba de las "acusaciones sin pruebas" de los peruanos.
Mientras tanto, Obama y los gigantes asiáticos se comprometieron a crear una zona de libre comercio en la región Pacífica. De hecho, Obama se calificó desde Tokio como el primer presidente "del Pacífico" de Estados Unidos, ya que nació en Hawai.