AGENCIAS. WASHINGTON.
El mayor Nidal Malik Hasan será juzgado en un tribunal militar por asesinato premeditado por la matanza en la base del Ejército de EEUU en Fort Hood (Texas), según anunció ayer la fiscalía.
Hasan se enfrentará a 13 cargos, uno por cada persona muerta en el tiroteo del 5 de noviembre, a los que se podrían añadir nuevas acusaciones a medida que avanza la pesquisa policial, informó Christopher Grey, portavoz del Departamento de Investigaciones del Ejército.
El mayor, un psiquiatra de 39 años, será juzgado por un tribunal militar, dispondrá de un defensor de oficio castrense gratis y podrá ser representado también por un abogado civil, que se tendrá que costear, según explicó Grey en una declaración a la prensa en Fort Hood.
"Aún creemos que sólo hubo un agresor en el lugar de los hechos", dijo Grey. Las autoridades han decidido juzgar a Hasan en un tribunal militar tras concluir que actuó sólo y no formó parte de un complot con personas civiles para atentar en la base.
La pena de muerte es una opción posible para la fiscalía castrense, como para la civil, pero ese tipo de sentencia es rara en la justicia militar estadounidense, que no ha ejecutado a ningún condenado en medio siglo.
Grey dijo que los investigadores "examinan todas las razones posibles que llevaron al tiroteo". En los últimos días se ha sabido que Hasan, que es musulmán, había manifestado ideas extremistas y algunos colegas expresaron dudas sobre su estabilidad mental, algo que llegó a oídos de las autoridades.
La Casa Blanca dijo ayer que ha abierto una investigación sobre "cómo manejaron y compartieron la información de inteligencia (sobre Hasan) las diferentes agencias y departamentos, y qué medidas se tomaron".
La investigación, iniciada el 6 de noviembre, el día después del tiroteo, sacará a la luz "un inventario de todo el contenido de los archivos del gobierno" respecto al tiroteo y en especial a Hasan.