AGENCIAS. FORT HOOD (TEXAS).
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró ayer que "ninguna fe justifica estos actos asesinos", al participar, en compañía de su esposa, en el funeral por las 13 víctimas de la matanza ocurrida el pasado jueves en la base militar texana de Fort Hood.
"Sus seres queridos perduran en la vida de nuestra nación", declaró Obama, que aseguró que el culpable de la matanza, en la que también quedaron heridas una treintena de personas, "tendrá que encarar la justicia, en esta vida y en la de más allá".
Más de 5.000 personas se reunieron ayer en el funeral para recordar a las 13 víctimas mortales, entre llas Francheska Vélez, de 21 años, que estaba en su primer trimestre de embarazo y pronto iba a pedir la baja tras nueve meses en Irak. O Juanita Warman, enfermera de 55 a punto de ser enviada al frente y que decía temer por sus dos hijos y seis nietos. O Amy Krueger, que se incorporó al Ejército tras el 11-S o Jason Hunt, recién trasladado a Tejas para estar más cerca de casa.
Por otra parte, el mayor Nidal Malik Hasan será enjuiciado por un tribunal militar por su responsabilidad en el tiroteo en la base militar, según una decisión tomada por el Pentágono y el Departamento de Justicia en Washington.
Ayer se supo que Hasan está consciente y puede hablar, según un portavoz del hospital en el que está ingresado. El acusado se mantiene en condición "crítica pero estable"en el hospital militar Brooke de San Antonio, con cuatro heridas de bala, y ha estado hablando con el personal médico desde el sábado, cuando le retiraron el respirador artificial.
Las autoridades federales continúan investigando los motivos que llevaron al psiquiatra de 39 años que trabajaba en la base militar de Fort Hood, la más grande del país, a abrir fuego en el centro de adiestramiento. La última pista en la investigación, según el Washington Post, son los posibles lazos entre el sospechoso y el imán estadounidense Anwar al-Aulaqi, presunto promotor de Al Qaeda en el país.
Aulaqi, acusado de mantener relaciones con dos responsables de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y de defender los ataques terroristas, fue el "mentor espiritual" de Hasan en la mezquita de Falls Church (Virginia) hace ocho años. Además, Aulaqi publicó ayer una entrada en su blog titulada "Hasan hizo lo correcto", en la que le describe como un "héroe" que no pudo soportar "la contradicción de ser musulmán y servir a un ejército que está luchando contra su propio pueblo".