AGENCIAS. BOGOTÁ.
La guerrilla colombiana de las FARC mató ayer a nueve militares y dejó a otros cuatro heridos, en un ataque al municipio de Corinto, en el suroeste del país, una zona en la que el grupo rebelde se ha hecho fuerte y ha librado duros combates con el Ejército en las últimas semanas.
En el ataque, que comenzó en la noche del lunes y se prolongó hasta ayer, habrían muerto también unos 30 guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), según los medios locales, pero esa información no ha sido confirmada aún.
Uno de los soldados que enfrentó a los insurgentes y que quiso mantener el anonimato relató por teléfono desde el lugar de los hechos que los guerrilleros atacaron primero un pequeño puesto militar ubicado en una zona montañosa próxima a Corinto, en el departamento del Cauca. Los "pocos que estábamos ahí reaccionamos, (pero) el enemigo era demasiado", contó el soldado, que detalló que las FARC usaron tatucos (una especie de granadas) y ametralladoras para matar a sus compañeros.
De acuerdo a las primeras investigaciones del Ejército, la incursión fue obra del comando de los "pisa suaves", un grupo especializado en caminar sigilosamente en horas de la noche. El comandante de la brigada 29 del Ejército, el coronel Luis Danilo Murcia, confirmó a los medios que los militares fallecidos son un suboficial y ocho soldados.
El incremento de los ataques de las FARC ocurre cuando apenas faltan seis meses para las elecciones presidenciales en Colombia.