Estados Unidos. El Psiquiatra musulmán Nidal Malik Hasan estaba alterado por su nuevo destino
AGENCIAS. WASHINGTON.
Las autoridades de EE.UU. inspeccionan desde ayer las pertenencias y la vida del mayor Nidal Malik Hasan, un psiquiatra musulmán de carácter solitario, en busca de las razones que le llevaron a disparar contra sus compañeros en la base de Fort Hood (Texas).
Hasan, el autor de la matanza en Fort Hood, en la que 13 personas murieron y otras 30 resultaran heridas, iba a ser destinado a Afganistán, una situación que le perturbaba. "Estaba muy mortificado con la idea de ser enviado al frente", declaró un pariente cercano. El médico, de 39 años, era un experto en trastornos de estrés postraumático.
Ayer, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ordenó que las banderas de los edificios oficiales ondeen a media asta hasta el próximo día 11, en homenaje a las víctimas del tiroteo.
Doce de los 13 muertos en el tiroteo eran soldados, confirmó ayer el comandante Steven Braverman, del hospital de la base. De los 30 heridos, 28 se encuentran "estables", añadió. Entre ellos se encuentra el tirador, que recibió cuatro disparos y que está conectado a un respirador artificial.
Un funcionario militar confirmó ayer que el presunto autor de la matanza gritó al parecer Allah Akbar (Alá es grande) antes de abrir fuego. Fuentes militares señalaron que también se investiga el hecho de que el médico nacido en EEUU, pero de antepasados jordanos, estuviera en posesión de armas cuando no las necesitaba para sus actividades profesionales.
Hasan estudió psiquiatría en una universidad militar y trató las secuelas psicológicas que traían los soldados del frente de guerra en el hospital Walter Reed, la principal instalación para heridos de guerra del Ejército. Hasan, que tiene grado de mayor, empezó a tener problemas con su pertenencia al Ejército de EEUU desde 2001. Familiares de Hasan aseguraron que este se había quejado de hostilidades de parte de soldados por ser musulmán.
El diario The New York Times informó que el FBI investiga unos mensajes en internet en los que un hombre llamado Nidel Hasan apoyaba los ataques suicidas, aunque no está claro si se trata del sospechoso.
Un compañero de Hassan comentó que este incidente podría suponer una fuerte presión para los soldados de origen musulmán en el Eército de EEUU. "Les da una imagen negativa y hace que la gente no les tenga confianza, porque todo el mundo les va a mirar y van a pensar: probablemente vas a hacer algo parecido", aseguró el soldado. Organizaciones islámicas de EEUU condenaron el ataque y dijeron haber recibido amenazas anónimas cuando se supo que su autor era musulmán.
En una breve comparecencia ante los medios en la Rosaleda de la Casa Blanca, Obama, que ya anunció su presencia en el funeral de los soldados, instó a los ciudadanos a no "precipitarse a sacar conclusiones". El presidente estadounidense indicó que se ha abierto una investigación en torno al incidente, especialmente para determinar los motivos para que "un individuo abriera fuego contra sus compañeros de armas".