EFE. ROMA
El secretario de Derechos Humanos de la Nación, el abogado argentino Eduardo Luis Duhalde declaró ayer en la segunda vista del juicio en ausencia contra el ex dictador argentino Emilio Massera que "no se hacía nada sin la autorización del acusado" en el principal centro de detención y tortura, el ESMA.
El juicio de desarrolla ante el Tribunal Ordinario de Roma. En 2005 el sumario por la supuesta implicación del ex dictador en la desaparición, tortura y asesinato de los italianos Angela Aietta Gullo, Giovanni Pegoraro y de su hija Susana entre 1976 y 1977 quedó suspendido por un informe pericial que determinaba que el acusado padecía "demencia". Pero el pasado 4 de marzo el juez Marco Mancinetti aceptaba un nuevo informe pericial médico que certificaba que Massera, de 83 años, estaba en "plenas facultades" para afrontar el proceso.
Según Duhalde, por el ESMA "pasaron alrededor de 5.000 personas y los supervivientes conocidos no llegan a más de 100". Se trataba "de personas de toda edad, de toda condición social, hombres, mujeres y niños que estuvieron secuestrados allí y, se presume que la mayoría fueron arrojados con vida al mar o a los ríos, desde los aviones". Insistió en que "Massera tenía la responsabilidad absoluta en el ESMA, tenía un poder total, se hacia llamar Comandante Cero, tenía bajo su estricto mando el grupo de tarea que operaba dentro la escuela mecánica de la Armada y era autor de los secuestros".
Duhalde subrayó que "ninguno de los jefes militares no sólo no han pedido perdón, sino que han reafirmado lo realizado como parte de lo que ellos llamaron la III Guerra Mundial contra el "comunismo apátrida".