AGENCIAS. TEGUCIGALPA.
El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, está obligado a aceptar la decisión del Congreso sobre su restitución, incluso si es en sentido contrario, aseguró ayer la comisión que negoció y firmó en nombre del gobernante de facto, Roberto Micheletti, el Acuerdo Tegucigalpa-San José.
El acuerdo establece que el Congreso decidirá sobre la restitución en consulta con otras instituciones del Estado como la Corte Suprema de Justicia. Sin embargo, Zelaya aseguró que considerará roto el pacto si el Legislativo no lo restaura en el poder y que debe hacerlo antes del jueves, cuando se debe conformar un Gobierno de unidad y reconciliación nacional.