EFE. TEGUCIGALPA.
El Congreso hondureño, que debe decidir si Manuel Zelaya es restituido en la presidencia, "deberá tomar en cuenta el sentimiento de la comunidad internacional" como una de las principales consideraciones para su dictamen, dijo ayer el enviado de la OEA al país centroamericano, Víctor Rico.
"El Congreso de Honduras deberá poner en la mesa, primero, la legislación hondureña; deberá tomar en cuenta la salida que puede ser más provechosa para consolidar la paz y la reconciliación entre los hondureños, y deberá tomar en cuenta el sentimiento de la comunidad internacional", afirmó Rico, enviado de la Organización de Estados Americanos (OEA).
El desacuerdo sobre qué órgano u órganos del Estado debían decidir sobre la restauración de Zelaya, derrocado por un golpe de Estado el pasado 28 de junio, había bloqueado el diálogo en Honduras, pero fue resuelto esta semana en favor del Legislativo tras una visita de una misión del Gobierno estadounidense.
El Acuerdo de Tegucigalpa-San José, firmado el pasado viernes en la capital hondureña por representantes de Zelaya y del presidente de facto, Roberto Micheletti, establece que será el Parlamento quien resuelva la cuestión, "en consulta" con instancias como la Corte Suprema, que era la institución que prefería el Gobierno golpista.