Muro de Berlín. Conmemoración
EFE. BERLÍN.
El ex presidente soviético Mijail Gorbachov (1989-1991), el ex canciller alemán Helmut Kohl (1982-1998) y el ex presidente de Estados Unidos, George Bush padre (1988-1992), se reencontraron ayer en Berlín para conmemorar la caída del Muro, un acontecimiento estrechamente ligado a las tres personalidades.
"Nosotros tres participamos en el proceso que llevó a la caída del muro y a la unidad de Alemania. Pero los verdaderos héroes fueron otros", dijo Gorbachov.
Gorbachov en su intervención destacó que, aún antes de la caída del muro, se había dado un largo y difícil proceso de aproximación entre rusos y alemanes que fue preparando el terreno para los acontecimientos del 9 de noviembre de 1989.
Sobre su relación de amistad personal con Kohl, que fue considerada clave para las conversaciones que allanaron el camino a la reunificación de Alemania, Gorbachov recordó que esta no había sido buena desde el principio.
"Perdona, Helmut, pero tengo que decirlo. Nosotros no nos entendimos desde el comienzo", dijo Gorbachoy, a lo que Kohl respondió con una sonrisa y el público con una carcajada, recordando tal vez unas desafortunadas declaraciones de Kohl a comienzo de los 80.
En esas declaraciones, Kohl comparó a Gorbachov con el jerarca nazi Joseph Goebbels (1897-1945), de lo que posteriormente se arrepentiría, a lo que el líder soviético respondió en su momento que esperaba convencer al canciller de que estaba equivocado.
Kohl, por su parte, subrayó que George Bush padre y Mijail Gorbachov habían sido "un regalo para Alemania" en los momentos en que se empezó a abrir el camino hacia la reunificación.
Los dos apoyaron, según Kohl, el proceso de reunificación todavía en unos momentos en que otros países, especialmente Francia y el Reino Unido, no ocultaban su preferencia porque siguieran existiendo dos Estados alemanes.
"Los dos fueron un regalo del cielo para nosotros. La reunificación no cayó del cielo pero el cielo nos ayudó", dijo Kohl.
Gorbachov admitió, sin embargo, que a él lo había sorprendido la velocidad del proceso, y recordó como en una conferencia de prensa de verano del 89 había dicho que la reunificación alemana iba a ser un tema para el siglo XXI. "En tres meses se habían sentado las bases para la reunificación con la caída del muro", dijo.
Bush, por su parte, subrayó que los acontecimientos que se celebran en estos días -la caída del Muro- no es algo que afecte solamente a Berlín, Moscú o Washington, sino que es un símbolo para todas partes del mundo en el que haya personas luchando porque se respeten sus derechos.