AGENCIAS. DETROIT.
El líder de un grupo islamista afroamericano murió ayer a tiros durante un operativo del FBI en Detroit, Estados Unidos, informó esa fuerza de seguridad.
Luqman Ameen Abdullah, de 53 años, fue herido mortalmente por una bala disparada por un agente del FBI (Buró Federal de Investigaciones) mientras se resistía por la vía armada al arresto.
Los agentes pretendían arrestarlo junto a otros diez miembros del grupo bajo diversos cargos. Algunos de sus compañeros se entregaron voluntariamente, pero Abdullah optó por abrir fuego contra los policías.
El grupo, que se autodenomina Ummah (Hermandad) y que propugna la constitución en territorio estadounidense de un Estado religioso bajo el derecho islámico, es considerado peligroso y propenso a la violencia desde hace años por las autoridades estadounidenses.
Sus miembros son acusados, entre otros cargos, de posesión y utilización ilegal de armas y encubrimiento, pero no de accciones vinculadas con terrorismo.
La operación terminó con 11 personas arrestadas, seis de las cuales fueron puestas bajo custodia federal.