Guido Westerwelle, sin antecedentes
El nuevo ministro de Exteriores y número dos del Gobierno, Guido Westerwelle, accedió al Gabinete de la canciller Angela Merkel, tras años en el dique seco de la oposición, en los que se ha erigido en líder indiscutible de los liberales. Su falta de experiencia en política exterior -y el poco tiempo que le ha dedicado en sus discursos hasta ahora- y su escasa sensibilidad diplomática pueden suponerle un obstáculo en su labor, aunque posee la inteligencia y la versatilidad necesarias para adaptarse a su nuevo papel. Westerwelle se enfrenta desde la cartera de Exteriores al desafío de equipararse, al menos en cuanto a prestigio, a antecesores como Hans-Dietrich Genscher y Walter Scheel.
Wolfgang Schäuble, un todoterreno
El nuevo ministro alemán de Finanzas será Wolfgang Schäuble, delfín de Helmut Kohl durante años y luego firme soldado de Angela Merkel, sobrado de experiencia en las más complejas misiones y ahora dispuesto a asumir el "hueso" de tratar de reflotar la economía alemana con un programa fiscal arriesgado. En silla de ruedas desde 1990 por un atentado en un acto de su Unión Cristianodemócrata (CDU), fue el arquitecto del Tratado de Unidad por el que la República Democrática Alemana (RDA) dejó de existir, en 1990; Kohl lo designó su heredero al frente de la CDU, en 1999, pero tuvo que renunciar en medio del escándalo de las cuentas secretas del patriarca.