AGENCIAS. BERLÍN.
Angela Merkel inició ayer su segunda legislatura al frente del Gobierno alemán tras salir reelegida en el Bundestag con la abultada mayoría que le proporciona la nueva coalición de centro-derecha y prestar posteriormente juramento en el cargo.
"Juro dedicar mis esfuerzos al bien del pueblo alemán, trabajar en su provecho, apartar de él los percances, defender la Constitución y las leyes, cumplir cabalmente mis obligaciones y ser justa con todos. Con la ayuda de Dios", dijo Merkel.
Con esta fórmula predeterminada, de la que únicamente se puede excluir la coletilla referente a Dios, Merkel tomó definitivamente posesión de su cargo, tras cumplimentar todos los trámites previos.
Merkel había recibido previamente las cartas credenciales del presidente federal, Horst Köhler, y el respaldo de 323 de los 612 diputados que depositaron su voto, diez menos de los que conforman el nuevo pleno y nueve más de la mayoría absoluta que necesitaba.
Durante su primera legislatura al lado de los socialdemócratas Merkel se ganó un gran respeto en el plano internacional. Su estrategia de mando en el terreno nacional, en cambio, se basó fundamentalmente en dejar que pasaran las tormentas por sí solas, evitando intervenir directamente en los choques dentro de la gran coalición. En principio, su segunda legislatura debería aparecer como más cómoda, pues su socio es esta vez su aliado "natural", el Partido Liberal (FDP) que ha co-gobernado durante el mayor periodo de la historia de la República Federal de Alemania (RFA).
Merkel, de 56 años, entra en su nuevo gobierno con una apuesta considerada arriesgada hasta por ella misma, la de capear la crisis mediante rebajas fiscales y un mayor endeudamiento. La fórmula de incentivar el consumo interno mediante alivios fiscales es sobre todo una concesión al Partido Liberal, cuyo líder, Guido Westerwelle, venía recalcando desde hace años que su formación sólo entraría en un gobierno que baje los impuestos.
Ayer tarde Merkel y su consejo de ministros, formado por siete cristianodemócratas, tres cristianosociales y cinco liberales, mantuvieron la primera sesión de Gobierno, un Ejecutivo que aglutina a políticos con mucho rodaje (diez, incluida Merkel- ya han ocupado puestos en pasados gobiernos federales) y jóvenes de carrera fulgurante -como el titular de Defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg, y el de Sanidad, Philipp Rössler, de 36 años- .
Merkel inició su nueva legislatura con un viaje a París para preparar con el presidente Nicolas Sarkozy, la cumbre de la Unión Europea que se celebra hoy en Bruselas.