Terrorismo. Un "Un día oscuro para la ONU" tras los atentados
AGENCIAS. KABUL.
Más de 90 personas perdieron ayer la vida tras la explosión de un coche bomba en un concurrido mercado de la ciudad paquistaní de Peshawar, mientras cinco empleados de Naciones Unidas murieron en Kabul al ser atacada una casa de huéspedes del organismo internacional.
Poco después de la llegada a la capital paquistaní de la Secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton, en el norte del país explotó un coche bomba en medio de un mercado. Al menos 93 personas, la mayor parte mujeres y niños, perdieron la vida en el atentado y otras 200 resultaron heridas, según fuentes hospitalarias.
La policía explicó que los atacantes cargaron el vehículo con 150 kilógramos de explosivos, cuya detonación se produjo cuando cientos de mujeres estaban visitando el mercado y causó el derrumbe de un edificio de dos plantas y el incendio de varios comercios. Clinton calificó el ataque de "cobarde" y aseguró que Estados Unidos ayudará a Pakistán en su lucha contra el terrorismo. "También es nuestra batalla", dijo la jefa de la diplomacia norteamericana, que mostró su deseo de iniciar una nueva etapa en sus relaciones con Pakistán. Hasta ahora nadie ha reivindicado la autoría del ataque de Peshawar pero el gobierno paquistaní culpa a los insurgentes talibanes de querer vengar la ofensiva armada contra Waziristán Sur, que comenzó el 17 de octubre, se ha saldado hasta el momento con la muerte de unos 240 rebeldes y 30 soldados.
Mientras tanto, en el vecino Afganistán cinco trabajadores extranjeros de Naciones Unidas perdieron la vida durante el tiroteo provocado por varios atacantes que asaltaron una casa de huéspedes del organismo internacional en Kabul. En el enfrentamiento murieron también los tres asaltantes, dos miembros de las fuerzas de seguridada afganas y un civil.
El portavoz talibán Zabiullah Muyahid dijo que cinco combatientes armados y vestidos con chalecos cargados de explosivos asaltaron la casa de huéspedes. Después se desató un intenso tiroteo en el interior de la casa que duró una hora y media. Muyahid explicó que el ataque fue la primera acción de la insurgencia islamista contra la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, programada para el 7 de noviembre.
El enviado especial de Naciones Unidas, Kai Eide, habló de "un día muy oscuro para Naciones Unidas en Afganistán" tras la muerte de sus compañeros. Nunca antes la misión de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) había sido el blanco de un ataque tan masivo y directo a manos de los talibanes. A pesar de que hay soldados armados estacionados en la sede de la UNAMA en Kabul tras haber recibido amenazas terroristas, nadie había imaginado que se produciría un ataque contra una residencia en Kabul.