Cuba. Inteligencia
DPA. WASHINGTON.
Durante décadas, la Cuba de Fidel y Raúl Castro ha venido acusando a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos de hacer todo lo posible para desestabilizar la isla comunista. Ahora, Juanita Castro, la hermana díscola de los dirigentes cubanos, ha revelado que los intentos llegaron hasta la propia familia Castro y que de hecho ella misma fue un agente de la CIA hasta su marcha de la isla, en 1964.
A sus 76 años, y desde hace 45 asentada en Miami, la quinta de los siete hermanos Castro Ruz destapó la noche del domingo en una cadena de televisión el "gran secreto" que asegura no conocían ni sus famosos hermanos: que fue colaboradora de la CIA durante los tres años previos a abandonar la isla.
"La CIA, ellos querían hablar conmigo porque tenían cosas interesantes que decirme y cosas interesantes que pedirme, que si yo estaba dispuesta a correr ese riesgo, que si estaba dispuesta a oírlos a ellos, yo me quedé medio shockeada, pero de todas maneras les dije que sí", relató Juanita Castro.
Su confesión centra las más de 400 páginas de sus memorias Fidel y Raúl, mis hermanos. La historia secreta, que salió este lunes a la venta, prologado por el escritor cubano disidente Carlos Alberto Montaner.
Para mantener la tensión, la cadena de Miami Canal 23 emitió la noche del domingo sólo el primero de varios bloques en los que durante las próximas semanas Juanita Castro continuará desgranando su historia. Sin embargo, el diario El Nuevo Herald se hizo ayer con uno de los primeros ejemplares publicados simultáneamente en Estados Unidos, México y España y reveló uno de los datos más relevantes: que la agente ´Donna´, nombre clave de Juanita Castro para la CIA, fue reclutada a través de la esposa del entonces embajador de Brasil en La Habana, Vasco Leitao Da Cunha, posteriormente canciller del país sudamericano. Y que su enlace con la CIA era el agente ´Enrique´, nombre bajo el cual se ocultaba la identidad de Tony Sforza, una "pieza clave", dice, de la Operación Mangosta, las actividades de sabotaje económico encubiertas de la inteligencia norteamericana en Cuba impulsadas tras el fracaso del ataque de Bahía Cochinos (Playa Girón) en 1961 y que desembocaron en la Crisis de los Misiles un año más tarde.