El Tribunal Supremo de Estados Unidos decidirá si los jueces pueden ordenar la puesta en libertad de prisioneros de Guantánamo (Cuba) en territorio de EEUU, como parte de un caso de 13 detenidos que ayer informó que ha admitido a trámite.
Los 13 son musulmanes chinos de la etnia uigur y están presos en la base naval estadounidense en Cuba desde 2002, pese a que el Pentágono cree que no representan ningún peligro para el país.
Durante años, primero el gobierno del ex presidente de EEUU, George W. Bush, y ahora el de su sucesor, Barack Obama, intentan repatriarlos a un tercer país, pues si son enviados a China podrían sufrir persecución por pertenecer a un grupo separatista.
A pesar de su deseo de clausurar el penal de Guantánamo, la Administración de Obama no ha querido ponerles en libertad en Estados Unidos, ante el rechazo de muchos legisladores, tanto demócratas como republicanos, a traer al territorio nacional a detenidos que el gobierno de Bush llamó "lo peor de lo peor".
El Tribunal Supremo escuchará los alegatos de las partes a principios del 2010 y emitirá un dictamen antes de junio, el cual afectará no sólo a los uigures, sino que creará un precedente aplicable a todos los detenidos en Guantánamo.
El Gobierno de Obama se opuso a que la máxima corte del país viera el caso y aún podría lograr que lo desestime si logra sacar a los uigures de Guantánamo en los próximos meses.