Terrorismo Internacional. Nuevos avances en el plan de obama para cerrar el penal en enero de 2010
EFE. WASHINGTON.
El Senado de Estados Unidos aprobó ayer una medida que permitirá el traslado de prisioneros de Guantánamo para ser juzgados en suelo estadounidense, en lo que supone un logro del gobierno de Barack Obama en sus planes para cerrar el penal.
La medida, que ya fue aprobada la semana pasada por la Cámara de Representantes, con 307 votos a favor y 114 en contra, queda ahora ya lista para que la firme el presidente del país. La iniciativa forma parte de un proyecto de ley que contempla que se reserven 42.800 millones de dólares para el Departamento de Seguridad Nacional.
El actual inquilino de la Casa Blanca anunció su intención de cerrar Guantánamo tan sólo unos días después de llegar al poder y fijó la fecha de enero de 2010 para lograr su objetivo, pero se ha topado con numerosos obstáculos desde entonces.
Entre los problemas con los que se topó estuvo la propia oposición de sus correligionarios demócratas, que controlan ambas cámaras del Congreso. Muchos legisladores se opusieron a los planes para encarcelar a sospechosos de terrorismo en centros estadounidenses.
El Partido Republicano ha criticado el plan para trasladar presos de Guantánamo a EEUU al aducir que podría representar un peligro para la seguridad nacional y distintos congresistas demócratas expresaron dudas similares. Pero al final, el liderazgo demócrata logró convencer a sus miembros y los representantes del partido de la oposición no fueron capaces de eliminar la medida del proyecto de ley, que permitiría el traslado de reos del polémico penal de Guantánamo, Cuba, sólo si estos van a ser juzgados en tribunales estadounidenses.
Las autoridades estadounidenses han autorizado ya el traslado de un prisionero a Nueva York, Ahmed Khalfan Ghailani, a quien se le acusa de estar involucrado en los bombardeos de 1998 contra las embajadas de EEUU situadas en Tanzania y Kenia.
Con el traslado, el presidente Barack Obama desafió a principios de junio al Congreso, que por entonces se oponía a la transferencia de prisioneros de Guantánamo a EEUU, incluso aunque se mantuvieran entre rejas.
En la actualidad permanecen ingresados en la base naval estadounidense de Guantánamo unos 220 prisioneros.