AGENCIAS. LONDRES.
El jefe del espionaje británico ha justificado la cooperación del Reino Unido con los servicios secretos de otros países acusados de abusos y torturas de sospechosos detenidos en la guerra antiterrorista.
En un acto privado celebrado en la Universidad de Bristol en conmemoración del centenario del MI5 - la agencia de seguridad interna del Reino Unido- su director general, Jonathan Evans, dijo que las confesiones de esos sospechosos de terrorismo habían ayudado a salvar vidas en este país. Evans reconoció que la colaboración con agencias de países que tienen estándares y prácticas "muy distintos de los nuestros" planteó "un auténtico dilema" a ese servicio, pero insistió en que tenía la total confianza de que los funcionarios británicos supieron resolver esos problemas.
Sus comentarios se producen en un momento en que el MI5 ha sido acusado ante los tribunales civiles de este país de complicidad en el maltrato de sospechosos de terrorismo en otros países.
Evans dijo no poder comentar directamente esas acusaciones, pero señaló que "hay un principio muy claro y establecido hace tiempo" según el cual el MI5 no puede ser cómplice de torturas ni solicitar a terceros que torturen en su nombre para extraer confesiones.