EMILIO RAPPOLD. LISBOA.
Un asesinato con fines políticos empañó ayer las elecciones municipales en Portugal, los terceros comicios del año en el país más pobre de Europa occidental tras las elecciones europeas de junio y las parlamentarias celebradas solamente dos semanas atrás.
El proceso electoral fue suspendido en el pueblo de Ermelo en el municipio Mondim de Basto, unos 400 kilómetros al norte de Lisboa, luego de que un candidato del Partido Socialista (PS) del primer ministro José Sócrates matara con un tiro de rifle al esposo de su rival política y actual alcaldesa del pueblo.
El crimen ocurrió en el único colegio electoral del pueblo de unas 1.500 almas en horas de la mañana. El supuesto autor del disparo mortal escapó y está siendo buscado por la policía en un bosque aledaño. Un testigo ocular del hecho contó a la agencia LUSA: "Entró con el arma apoyada en la pierna y sin decir nada, disparó contra el esposo de la presidenta (Maximino Clemente) y se dio a la fuga". Sin embargo, según algun otro testigo, Cunha actuó en defensa propia, ya que la víctima, del conservador Partido Socialdemócrata habría disparado primero. El político socialista Humberto Cerqueira sostuvo que Cunha "sólo reaccionó a un disparo" y que la víctima, de 57 años, "estuvo amenazando toda la noche (anterior a los comicios) a las personas que votasen para el PS". El crimen desató consternación en todo Portugal y fue condenado entretanto por los más altos políticos lusos.