AGENCIAS. TEHERÁN/LA HABANA.
Buena parte del llamado Eje del Mal -término acuñado por el ex presidente de Estados Unidos, George W. Bush que engloba a los países que, según él, apoyan el terrorismo y que incluye a Irán, Siria, Cuba, Corea del Norte y Libia- aplaudió ayer la concesión del Nobel de la Paz al nuevo inquilino de la Casa Blanca, Barack Obama.
Irán calificó de "muy prematura" la concesión del premio pero precisó que la respaldará "si de verdad sirve para promover la paz y la armonía entre los países en guerra". Así lo aseguró el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Manoucher Mottaki, en declaraciones divulgadas por la televisión estatal. El jefe de la diplomacia iraní señaló que el momento adecuado habría sido cuando los palestinos hubieran logrado sus derechos y las fuerzas de ocupación estadounidense se hubieran retirado de Irak y Afganistán. Motakki también insistió en que su país está aún a la espera de ver "pasos prácticos" en la política de cambio que ha llevado a Obama al Nobel.
Al respecto, el líder cubano Fidel Castro calificó de "positiva" la concesión del Nobel de la Paz al presidente de Estados Unidos y la consideró una crítica a la "política genocida que han seguido no pocos presidentes de ese país". "Muchos opinarán que (Obama) no se ha ganado todavía el derecho a recibir tal distinción. Deseamos ver en la decisión, más que un premio al presidente de Estados Unidos, una crítica a la política genocida que han seguido no pocos presidentes de ese país, los cuales condujeron el mundo a la encrucijada donde hoy se encuentra", afirmó.
Ya fuera del eje enemigo, el líder ruso, Dmitri Medvédev, afirmó que la concesión del galardón honra su "visión realista de la dinámica del desarrollo mundial". "Espero que esta decisión sirva de estímulo adicional para nuestra labor conjunta a fin de formar un nuevo clima en la política internacional e impulsar iniciativas de crucial importancia para la seguridad global", señaló.
Por su parte, el ministro de Educación de Venezuela, Héctor Navarro, opinó que Obama, "no se merece" el premio Nobel de la Paz. "Lo que esperamos todo el mundo es que se lo llegue a merecer", añadió.