AGENCIAS. TEGUCIGALPA.
La misión de cancilleres y representantes de la Organización de Estados Americanos (OEA) insistió ayer en la firma del Acuerdo de San José, que exige la restitución del derrocado presidente Manuel Zelaya, tras concluir su segunda visita a Honduras sin haber logrado avance alguno.
El canciller costarricense Bruno Stagno leyó el comunicado emitido por la misión, que destaca la necesidad de continuar el diálogo entre las partes y exige el respeto a los derechos humanos, pero no recoge ningún avance de sus gestiones en la crisis política.
Por su parte, Estados Unidos negó que la misión fuera un fracaso y destacó que "lo importante" es que las partes enfrentadas en la crisis de Honduras hayan iniciado un "diálogo directo" bajo el auspicio de la comunidad internacional.
"Entiendo que hubo un tono positivo en los encuentros, que hubo un encuentro, creo que por primera vez y mediado por los ministros de la OEA, entre las dos partes", dijo el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Ian Kelly.
Mientras, el depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, dijo que el gobernante de facto, Roberto Micheletti, se quiere quedar más tiempo en el poder. "La comunidad internacional debe actuar con firmeza, porque Micheletti quiere quedarse más tiempo en el poder", indicó.