Roberto Micheletti. Presidente de facto de Honduras
JOSÉ LUIS PANIAGUA. TEGUCIGALPA.
El presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, aseguró que, si las instituciones determinan que se debe ir y restituir al depuesto Manuel Zelaya, inmediatamente dejará el cargo, y se quejó de que hay gente que está haciendo propuestas "inauditas" para resolver la crisis.
Micheletti afirmó que el estado de sitio en que se encuentra el país no va a durar 45 días y que algunos políticos se están distanciando para "traer agua a su molino" ante las elecciones del 29 de noviembre.
"En el momento en que la población, en el momento en el que el Tribunal Supremo, en el momento en que la Fiscalía, en el momento en que el Congreso diga que yo no debo seguir, yo inmediatamente saco las fotografías que tengo ahí y me voy para mi casa", prosiguió Micheletti. "A mí se me puso presidente y me responsabilizan por todo", dijo.
El hombre que dirige Honduras desde que los militares expulsaron por la fuerza del país y del poder a Manuel Zelaya el pasado 28 de junio aseguró que se siente igual de respaldado por los partidos políticos que aquel día. "Ellos son los responsables de que yo esté aquí, ¿acaso no fueron ellos los que votaron en el Congreso para que yo pudiera acceder a esta posición?", inquirió.
Sin embargo, Micheletti indicó que esos mismos partidos políticos "posiblemente no estén muy de acuerdo" con él "porque tienen aspiraciones de atraer todos los votantes del país".
Justificó el estado de sitio en que Zelaya "estaba llamando a la insurrección a la guerra de guerrillas, al pleito, a las armas, que se puede considerar un llamado de sedición en un país" y a renglón seguido aseguró que "no va a durar 45 días, van a restituirse las garantías lo más pronto posible".
Insistió, como en todo este tiempo, en que Zelaya tiene que presentarse en los tribunales para responder por cargos que se le imputan de carácter económico y político.