JUAN C. BARRENA. BERLÍN.
La canciller federal, Angela Merkel, ganadora ayer de los comicios legislativos en Alemania, es descrita con frecuencia como un discreto camaleón político, con una tendencia enfermiza al compromiso y una enorme capacidad de adaptación al papel que le toca jugar en cada momento.
La mujer más poderosa del planeta, según la revista Forbes, se ha aupado durante su primera legislatura al nivel de estadista mundial, sobre todo tras la presidencia que ejerció del G8 y la Unión Europea en 2007 y tras convertirse en referente internacional en la lucha contra la crisis financiera. Los analistas políticos alemanes coinciden además en subrayar que, por su pasado personal en la extinta RDA, puede ser considerada como la verdadera primera canciller de la unidad y uno de los políticos que mejor entienden las necesidades e inquietudes de los alemanes del este.
Nacida en 1954 en Hamburgo como Angela Dorothea Kassner e hija de un pastor evangélico, ya en su infancia se trasladó a vivir con su familia a una pequeña parroquia de Brandeburgo, en la profunda República Democrática Alemana (RDA).
Recomendada por Kohl
Tras las primeras y únicas elecciones libres en el este de Alemania en la primavera de 1990 se convirtió en vice portavoz gubernamental a las órdenes de de Maizière. Ese mismo año ingresó en la Unión Cristianodemócrata (CDU), partido con el que logró su primer escaño en el Bundestag tras los comicios de la Alemania unificada en diciembre de 1990. Fue recomendada al entonces canciller alemán, Helmut Kohl, como una prometedora política.
A partir de 2002 asumió el liderazgo de la oposición parlamentaria desde la presidencia del grupo de la Unión en el Bundestag y en 2005 llegó al punto culminante de su carrera al ganar las elecciones generales y desplazar del poder al entonces canciller socialdemócrata Gerhard Schröder. Desde entonces ha conducido con mano segura la forzada gran coalición de gobierno en Alemania hasta el fin de la legislatura y haciendo frente a situaciones sumamente complicadas, sobre todo tras el estallido de la crisis financiera internacional.