EFE. PITTSBURGH.
El presidente de EEUU, Barack Obama, afirmó ayer que "no descarta" la opción militar en Irán pero prefiere continuar la vía diplomática para persuadir a ese país de que renuncie a sus actividades de enriquecimiento de uranio. A la clausura de la cumbre del G20 celebrada en Pittsburgh, Obama afirmó que "no descarto ninguna opción en lo que se refiere a la seguridad nacional" pero "la vía diplomática sigue siendo el camino preferido". EEUU, Francia y el Reino Unido denunciaron una instalación nuclear secreta de Irán, que representa "un desafío directo" a la comunidad internacional, y exigieron de modo tajante inspecciones internacionales "exhaustivas".