Naciones Unidas. Los líderes mundiales asisten a la 64 Asamblea General del organismo
AGENCIAS. NACIONES UNIDAS.
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, instó ayer a la comunidad internacional a volcarse en el combate del cambio climático, convencido de que sus efectos serán "mucho más devastadores" para las generaciones futuras que la actual crisis económica.
Además defendió la importancia de un multilateralismo "eficaz, responsable y solidario" en el nuevo orden internacional y la necesidad de dar nuevos pasos para dotar a su alianza de civilizaciones de una dimensión estructural.
La defensa de un compromiso global frente al calentamiento del planeta fue uno de los ejes del discurso que Zapatero pronunció ante la Asamblea General de Naciones Unidas, donde aseguró también que la comunidad internacional no aceptará el "golpe antidemocrático de Honduras", abogó por el reconocimiento de un Estado palestino y apostó por un mundo "libre de armas nucleares".
El jefe del Ejecutivo aprovechó asimismo su intervención para pedir que la iniciativa de la Alianza de Civilizaciones, que lanzó en ese mismo foro hace cinco años, esté presente de forma estructural en los principales órganos de la ONU.
En el marco de una clara defensa del multilateralismo, Zapatero consideró que si la comunidad internacional ha sido capaz en el último año de coordinarse para hacer frente a la crisis financiera y económica, debe actuar con la misma contundencia ante el cambio climático para fundar un nuevo modelo de desarrollo económico basado en una economía sostenible. "Ha pasado el tiempo de la conciencia y ha llegado el tiempo de los compromisos, no hacen falta más palabras, es el tiempo de los hechos", manifestó.
A su juicio, resulta "paradójico e incomprensible" que todo el mundo haya sabido ver los efectos de la crisis económica y que todavía cueste reaccionar ante los efectos de un fenómeno "más devastador" para las generaciones futuras. Por ello, recordó que sólo faltan 75 días para la cumbre del clima de Copenhague, donde se debe cerrar un acuerdo post-Kioto para reducir las emisiones contaminantes en un horizonte "cercano y definido".
Indicó, por otra parte, que es el momento de encarar con éxito los desafíos globales desde un multilateralismo eficaz y solidario: "Es nuestra generación la primera que tiene a su alcance materializar el viejo y hermoso sueño ilustrado de un mundo gobernado por todos; hagámoslo". Tras apuntar que ese multilateralismo debe estar basado en los derechos humanos y en los principios democráticos, defendió con contundencia la vuelta a la legalidad constitucional en Honduras.
Por otra parte, mostró su respaldo a las negociaciones de Estados Unidos y Rusia para reducir los arsenales nucleares y se comprometió a trabajar durante la presidencia española de la UE para dar nuevos pasos cuando se examine el Tratado de no proliferación nuclear.
Al referirse a la situación en Oriente Medio, Zapatero reafirmó que la paz en la región pasará por la constitución de dos Estados seguros, el de Israel y el de Palestina, que la comunidad internacional, dijo, tendrá que reconocer "en un tiempo razonable". Para Zapatero, la lucha global por la paz debe ir de la mano del empeño para erradicar la pobrezal. "El siglo XXI le debe pertenecer a un continente que ha estado demasiado tiempo desposeído en la historia de la Humanidad, el continente africano", señaló.