AGENCIAS. TEHERÁN.
El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, afirmó ayer que su país está a favor de la paz y la amistad pero no permitirá ninguna violación de su territorio y sus derechos. "Las Fuerzas Armadas iraníes cortarán la mano a quien quiera apretar el gatillo contra Irán desde cualquier punto del mundo. Cualquier tipo de agresión contra Irán será abortado por nuestras", dijo durante un desfile militar celebrado en Teherán para recordar el inicio de la guerra entre Irán e Irak (1980-88).
Mientras, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, acudirá a la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York con un claro objetivo: boicotear al presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, según explicó ayer la embajadora israelí ante la ONU, Gabriela Shalev. Netanyahu, que ha situado el desafío nuclear iraní entre sus máximas prioriodades, casi por encima de las negociaciones de paz con los palestinos, aprovechará la gran cita en Nueva York para enviar una "dramática" advertencia al resto de países presentes en la Asamblea contra el régimen iraní, indicaron funcionarios de alto alto rango del gobierno israelí.
En su intervención en Teherán, el mandatario iraní rechazó que su país represente una amenaza para la región, como sostiene Occidente, y aseguró que el poderío militar de Irán sólo tiene fines defensivos y de disuasión.
Con respecto a Israel, Ahmadineyad dijo que "los adoradores del diablo y criminales" contaminaron Cercano Oriente. La política y la fuerza militar iraníes no permitirán que elementos como ésos siquiera pienden en acciones bélicas contra el país, advirtió. También exigió la retirada de las fuerzas militares occidentales de Irak y Afganistán.