Pese a lo rotundo del anuncio liberal de no dejar ninguna puerta abierta al tripartito con SPD y verdes, Steinmeier recibió el anuncio con escepticismo. En varios medios, el actual ministro de Exteriores sostuvo ayer que, pese a las declaraciones del FDP, las futuras combinaciones gubernamentales se debatirán "en serio" tras los comicios del domingo. Confía Steinmeier así en que los liberales acepten finalmente negociar la coalición semáforo: la formada por el amarillo de los liberales, el rojo de los socialistas y el verde de los ecologistas.
Los poscomunistas de La Izquierda están fuera de los planes de Steinmeier. Nadie quiere pactar con los poscomunistas. "Definitivamente no habrá un gobierno de coalición con La Izquierda. Los descarto para toda la próxima legislatura", es decir hasta 2013, aseguró ayer el ministro del Exteriores alemán, que cree en la coalición que el resto de las partes niegan.