MACARENA VIDAL. WASHINGTON.
El presidente de EEUU, Barack Obama, afronta una semana decisiva para su política exterior, en la que hará su primera visita a la ONU, tratará de dar un nuevo impulso al proceso de paz en Oriente Medio y presidirá la cumbre del G-20. Tras unas semanas centrado en la reforma sanitaria de EEUU, Obama tendrá que pelear asuntos como el cambio climático, la proliferación nuclear o la regulación financiera.
Una atención especial se destinará a las reuniones que mantendrá mañana con el primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, y el presidente palestino, Mahmud Abás, para tratar de relanzar el proceso de paz en Oriente Medio. El programa nuclear iraní también acaparará la atención. EEUU presiona a Irán para que acepte la oferta de diálogo del Grupo de los Seis, compuesto por EEUU, China, Rusia, Reino Unido, Francia y Alemania. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, tiene previsto participar en una reunión ministerial del G6 esta semana.
La embajadora de EEUU ante Naciones Unidas, Susan Rice, dijo que Obama "abordará el asunto" tanto en las reuniones bilaterales como en la del Consejo de Seguridad de la ONU que presidirá por primera vez el jueves. Obama, que viaja hoy a Nueva York, mantendrá una serie de bilaterales con el presidente chino, Hu Jintao, y el miércoles se verá por primera vez con el primer ministro japonés, Yukio Hatoyama, y se reunirá con el presidente ruso, Dimitri Medvédev. Además de Irán, Obama abordará con ellos el programa nuclear norcoreano y la lucha contra la proliferación. Con Hu también discutirá la imposición de aranceles contra los neumáticos chinos, entre otros asuntos.
Contra la recesión
Obama participará mañana en la cumbre convocada por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, sobre cambio climático, para tratar de abrir el camino a un acuerdo internacional el próximo diciembre en Copenhague. El presidente, un firme defensor de la lucha contra el cambio climático, afronta una delicada tarea diplomática para acercar posiciones entre los países ricos y las naciones en vías de desarrollo, reacias a aceptar recortes obligatorios en las emisiones.
Tras afrontar los envites en la ONU, Obama se desplazará a Pittsburgh (Pensilvania) para presidir la cumbre del G20, que buscará medidas para alentar la recuperación económica mundial y rehabilitar el tocado y desprestigiado sistema financiero. La Casa Blanca busca en la cita un paquete "robusto" para la gobernabilidad y transparencia del sector bancario.