El presidente de Bolivia, Evo Morales, ha concluido su visita a España tras reunirse con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. Morales ha reiterado su oferta de aumentar la cooperación política y económica y además, ha firmado varios acuerdos de colaboración.
Morales ha declarado estar convencido de que tras esta visita las empresas españolas tienen menos dudas sobre Bolivia y que por lo tanto, su gobierno inspira un mayor clima de confianza para mantener las inversiones españolas en el país.
El presidente boliviano ha lanzado un mensaje tranquilizador al constatar que las empresas ya no tienen la incertidumbre que suscitó su plan de nacionalizaciones. "Pasaron tres años y medio y habré visto, seguro, confianza de la empresa con el Estado plurinacional. Cambiamos las normas, los procedimientos y la misma estructura del Estado para garantizar inversión", afirma.
Morales se lleva de regreso el compromiso de que la petrolera Repsol YPF acelerará sus inversiones para la explotación de los recursos naturales y de que su presidente, Antonio Brufau, visitará "pronto" el país.
El jefe del Gobierno español, ha expresado su deseo de visitar Bolivia en breve, y asegura que Morales es un presidente "en favor de los desfavorecidos" y por ello le ha ofrecido su colaboración en la lucha contra la pobreza y paran favorecer oportunidades para los más débiles.
Zapatero y Morales firmaron el tercer y último Programa de canje de deuda, que contempla la condonación a Bolivia de 77,3 millones de dólares y de 5,55 millones de euros, y el acuerdo que permitirá a los bolivianos residentes en España votar en las elecciones municipales.
España también promoverá el "Fondo para el agua", que permitirá que este elemento llegue a "decenas de miles" de ciudadanos en Bolivia, concretamente a 45 municipios, y apoyará un proyecto de formación profesional para jóvenes, al tiempo que asesorará al país andino para la creación de una Abogacía del Estado.
Esfuerzos en inmigración
La inmigración también ha estado muy presente en el encuentro y Morales se ha mostrado satisfecho con el esfuerzo que está haciendo el Gobierno español en esta materia. Aunque los ciudadanos de ese país legales en España no llegan a 100.000, se calcula que la colonia puede superar los 250.000. El presidente boliviano dijo que la cifra de regularizados es un "récord" que ni siquiera se ha dado en otros países de América Latina, aunque ha matizado que "no es suficiente".
Evo Morales se ha declarado "sorprendido" por el buen trato recibido durante esta visita y por la "generosidad" demostrada por el pueblo español, prueba, según él, de "las nuevas relaciones de amistad" y de que "los tiempos cambian".