AGENCIAS. ROMA.
El empresario italiano Giampaolo Tarantini, que supuestamente reclutaba jóvenes para las fiestas organizadas por el presidente del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, teme por su vida después de la publicación de sus declaraciones ante el Tribunal de Bari en varios periódicos italianos.
Según publicaron ayer los medios de comunicación italianos, Tarantini asegura tener miedo por su integridad personal y la de su familia en un escrito presentado por su abogado, Nicola Quaranta, al fiscal que conduce la investigación de su caso, Antonio Laudati. El empresario también asegura que, en caso de que reciba amenazas contra su vida, solicitará la protección policial, como hacen los antiguos miembros de la mafia que colaboran con la justicia.
Tarantini especifica que la publicación, anteayer, en los diarios Corriere della Sera y La Stampa, de las transcripciones de los interrogatorios a que fue sometido le han causado "un daño devastador", tanto porque pone en tela de juicio su discreción y la de las personas de su entorno, como porque podría perjudicarle judicialmente.
Por otra parte, Patrizia D'Addario, la prostituta de lujo que asegura haber cobrado por acudir a las fiestas privadas de Berlusconi, retó a éste a una confrontación pública. "Invito al presidente (Berlusconi) a un careo público para discutir ya sea nuestros asuntos privados, como las relaciones entre hombres y mujeres; las técnicas de conquista, así como sobre sexo y el poder", dijo.