DPA. KABUL.
El bombardeo aéreo de la ISAF contra dos camiones cisterna el viernes en Kunduz dejó unos 125 muertos, según las primeras investigaciones de la OTAN, informaba ayer The Washington Post.
La cifra es más del doble de las 56 víctimas que contabilizó el Ejército alemán en la zona, cuyo mando pidió a la ISAF el ataque. Al menos 25 de los muertos no tenían relación alguna con la insurgencia talibán, según la OTAN. El diario afirma también que la decisión de las tropas germanas de solicitar el ataque se produjo en base a un único informante.
Por su parte, el gobierno alemán desmintió ayer que en el ataque aéreo murieran 125 personas, entre ellos insurgentes talibanes y civiles.