AGENCIAS. PEKÍN.
Cinco personas resultaron muertas y otras 14 heridas y hospitalizadas en los disturbios que tuvieron lugar ayer en la ciudad china de Urumqi, capital de la región musulmana de Xinjiang, dijo el vicealcalde de la localidad, Zhang Hong.
Los disturbios, que se han sucedido durante toda la semana, se recrudecieron ayer, cuando unas 3.000 personas, según fuentes oficiales -aunque otros medios suben la cifra hasta las decenas de miles-, salieran a las calles.
Los manifestantes, en su mayoría chinos, protestaban por unos supuestos ataques con jeringuillas contra los residentes chinos, perpetrados presuntamente por miembros de la etnia uigur, de religión musulmana.
La policía antidisturbios disolvió la manifestación, aunque la agencia china Xinhua, que informó de los hechos, no aclara cómo se produjeron las muertes.
El ministro chino de Seguridad Pública, Meng Jianzhu llegó ayer a Urumqi para supervisar las acciones de las fuerzas de seguridad y "restablecer el orden social lo antes posible", añade Xinhua.
"Mantener la estabilidad es la tarea central de mayor importancia en el momento presente en Xinjiang", afirmó el ministro.
A su vez, las autoridades locales de Urumqi, prohibieron las marchas, manifestaciones y protestas de masas después de nuevos incidentes en la región.
Según informaciones de Xinhua, ayer siguieron los disturbios en Urumqi, cuando más de mil personas se enfrentaron a la policía, que empleó gases lacrimógenos para disolver a los manifestantes.
La emisora radiofónica Radio Free Asia indicó, citando a residentes en Urumqi, que los manifestantes reivindicaron la dimisión del líder del partido regional en el poder, Wang Lequan. Éste, por su parte, llamó a la población a mantener la calma y a la moderación.
Diversas fuentes indican que la policía había detenido a dos uigures, supuestamente para protegerles de actos de venganza, lo cual desató el enfado entre este segmento de la población. En total, fueron detenidas varias decenas de personas, aunque por el momento no se conocen los motivos de tales arrestos.
Entre tanto, la líder de los uigures en el exilio, Rebiya Kadeer, desde Estados Unidos exigió a las autoridades chinas que trabajen por la seguridad de todos los ciudadanos en Xinjiang y que "eviten una escalada de los ataques de chinos a uigures".
Ataques con jeringas
Hospitales locales han tratado desde el 17 de agosto a 476 pacientes, de los cuales 433 eran de la etnia han, que aseguraron haber sido víctimas de ataques con jeringas, dijo a dpa un funcionario de la región autónoma de Xinjiang. Aunque hasta ahora no se han podido detectar casos de infección del VIH, persiste el temor entre la población a posibles contagios. El rumor de que uigures emplearon insecticidas, drogas o ácido en los ataques con jeringas ha caldeado aún más los ánimos, informó Radio Free Asia. Además, circuló el rumor de que varios centenares de chinos de la etnia han embistieron con porras a miembros de la etnia uigur, dejando heridos a decenas de ellos.