EFE. RÍO DE JANEIRO.
El presidente de Costa Rica, Óscar Arias, mediador en el conflicto político de Honduras, admitió en declaraciones a un diario brasileño que las elecciones previstas para noviembre pueden ponerle fin a la crisis en ese país, pese a que la comunidad internacional ha advertido que no reconocerá los resultados.
"Es posible", afirmó Arias, en declaraciones publicadas ayer por el diario Folha de Sao Paulo, al ser interrogado sobre si las elecciones del 29 de noviembre, pese a haber sido convocadas por un régimen golpista y a no ser reconocidas por los demás países, pueden pacificar a Honduras.
El presidente de Costa Rica argumentó que si las elecciones realizadas en países gobernados por "regímenes tiránicos" no hubiesen tenido validez, "no podríamos haber conquistado la transición desde los regímenes dictatoriales en Latinoamérica (producto de golpes de Estado) hacia la democracia". "Fue con (el dictador Augusto) Pinochet que se realizaron elecciones (en Chile en 1989) y fue con regímenes de fuerza en América Central que tuvimos elecciones", agregó el Premio Nobel de la Paz al diario brasileño.
Arias, sin embargo, advirtió que las negociaciones para superar la crisis hondureña aún están en marcha y que, incluso con elecciones marcadas, insistirá en un acuerdo que permita el regreso al poder del depuesto Manuel Zelaya, y agregó que tanto él como la Organización de los Estados Americanos (OEA) insistirán para que el gobierno interino encabezado por Roberto Micheletti acepte los doce puntos que figuran en su plan.