DPA. TOKIO.
Yukio Hatoyama ve el objetivo más cerca que nunca: "Nos ha llegado el día de reescribir nuestra historia", afirma a horas de las elecciones. Si las encuestas no engañan, el líder del opositor Partido Democrático de Japón (PDJ), de 62 años, será el nuevo primer ministro nipón.
Hatoyama, considerado el diputado más rico del país, proviene de una vieja dinastía política. Su abuelo fue primer ministro; su padre, ministro del Exterior, y su hermano menor, del aún gobernante Partido Liberal Democrático (PLD), fue ministro del Interior. Las elecciones de hoy reviven además una pugna histórica: los abuelos de Hatoyama y de su principal contendiente, el primer ministro Taro Aso, se convirtieron tras la Segunda Guerra Mundial en encarnizados rivales en la formación del PLD y se disputaron el cargo de primer ministro. Hatoyama es también descendiente del fundador del fabricante de neumáticos Bridgestone, de donde proviene parte de su fortuna.
El candidato, apodado "extraterrestre" en algunos círculos debido a su forma de expresar opiniones no siempre bien preparadas y a que tiene los ojos algo separados, llegó a la política relativamente tarde. Después de obtener un título de Ingeniería en la elitista Universidad de Tokio y en la estadounidense de Standford, siguió la tradición familiar e ingresó en 1986 en el PLD.
En 1993 se separó de la formación junto con otros reformistas, lo que hizo que el PLD perdiera por un tiempo el poder. Hatoyama fue viceportavoz del nuevo gobierno, que cayó en apenas diez meses por las disputas entre los ocho socios de la coalición. Ahora, el "extraterrestre", convertido en el líder del cambio, espera aguantar más.