EFE. WASHINGTON.
El presidente de EEUU, Barack Obama, despidió ayer "al más grande legislador de nuestros tiempos", el senador Edward Kennedy, el último de un extraordinario trío de líderes políticos que falleció el 25 de agosto. El presidente, que pronunció un panegírico en el funeral de Kennedy, en Boston, celebró su fortaleza frente a la adversidad, su entrega a los más necesitados y sus triunfos legislativos, ya que encarna como nadie el idealismo, pasión y liderazgo que han convertido en leyenda al "clan" de origen irlandés. La sintonía entre Obama y los Kennedy quedó clara en la ceremonia, ya que éste fue la única persona ajena a la familia en recordar su figura del senador.