El primer ministro británico, Gordon Brown, urgió ayer en Londres a su colega israelí, Benjamin Netanyahu, a frenar la construcción de asentamientos en territorio palestino, porque constituyen una "barrera" para la solución del conflicto. En una rueda de prensa conjunta, el premier británico dijo compartir con su homólogo la idea de "un Israel seguro y con confianza" aceptado por una "Palestina segura y viable".
Brown también apoyó "los recientes movimientos (israelíes) para retirar puestos de control en Cisjordania", pues "hay que permitir que la economía palestina prospere". Sin embargo, el jefe del Ejecutivo de Londres subrayó que "la actividad de los asentamientos es una barrera para la solución de los dos Estados". Brown se une así a Obama, que exigió a Israel el final de la edificación israelí en zonas palestinas.