EFE. BERLÍN.
La socialdemocracia alemana confía en remontar posiciones en las elecciones del domingo en tres länder (regiones autónomas) donde, según los sondeos, la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Angela Merkel se mantendrá como primer partido, pero con pérdidas de votos o incluso de su condición de fuerza gobernante. Los comicios regionales traerán "viento a favor" de la socialdemocracia y aportarán el "cambio de tendencia" esperado en el que es el último test directo entre el electorado, vaticinó ayer el secretario general del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), Hubertus Heil.
A cuatro semanas de las generales del 27 de septiembre, el candidato del SPD y ministro de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, podría recibir un espaldarazo de los comicios regionales, que se celebran en tres de los dieciséis estados federados alemanas. Las encuestas pronostican de hecho que la CDU perderá la mayoría absoluta en Turingia (este del país), donde una hipotética alianza entre La Izquierda –segunda fuerza en ese lander– y el SPD podría tomar el relevo en el poder.
En el Sarre (oeste) se prevé, asimismo, una pérdida del Gobierno en solitario para los conservadores y se abre la posibilidad a una alianza entre socialdemócratas y La Izquierda, en este caso con el SPD de socio mayor. En Sajonia, en el este, se cree que la CDU mantendrá su posición de primera fuerza, aunque en este caso sin la mayoría suficiente para una alianza entre izquierdistas y socialdemocracia, con lo que seguirá el esquema de coalición entre conservadores y otro socio.
Hasta ahora, La Izquierda, aglutinante de la disidencia socialdemócrata y poscomunistas, ha formado coaliciones con el SPD en el este del país, mientras que en el oeste es una cuestión tabú por relacionársele con el régimen germano-oriental de la extinta República Democrática Alemana (RDA).
Además, a su líder y candidato para el Sarre, Oskar Lafontaine, sigue sin perdonarle buena parte de las bases del SPD su doble dimisión, como presidente del partido y como ministro de Hacienda, en 1999, pocos meses después de la llegada al poder de Gerhard Schröder, al frente de su primer Gobierno socialdemócrata-verde.
Steinmeier ha insistido estos días en que está excluida toda posibilidad de una alianza de Gobierno entre el SPD y La Izquierda a escala federal, por diferencias insalvables en el ámbito de Exteriores. Sin embargo, deja carta blanca a los líderes del partido de los länder para que firmen las alianzas que crean convenientes. Un relevo en el Sarre a favor de un Gobierno del SPD sustentado en La Izquierda sería un arma de doble filo para Steinmeier. A un mes de las generales, cualquier pérdida por parte de la CDU daría brío a su campaña y a su candidatura, puesto que hasta ahora los sondeos colocan al SPD entre doce y catorce puntos por debajo de Merkel.