SERGIO IMBERT. MOSCÚ.
Las autoridades de Rusia anunciaron ayer la detención de los ocho piratas que secuestraron el barco mercante finlandés Arctic Sea, misteriosamente desaparecido desde finales julio y localizado la víspera por un buque de guerra ruso.
"Fue un acto de piratería", aseguró a la prensa el ministro de Defensa ruso, Anatoli Serdiukov, después de informar al presidente del país, Dmitri Medvédev. El barco, con bandera maltesa y quince tripulantes rusos, había sido secuestrado por ocho piratas estonios, letones y rusos y fue "liberado sin un solo disparo" por el buque de guerra Ladny, indicó Serdiukov.
Cargamento secreto
La versión oficial de Moscú fue también cuestionada por el editor del Boletín Marítimo-Sovfrajt, Mijaíl Voytenko, quien el día 9 dio la voz de alarma sobre la desaparición del barco. El experto calificó de "absurdo" que un grupo con expertos en operaciones de asalto, navegación y comunicaciones secuestrara "un viejo barco con el cargamento más barato posible en las aguas europeas más frecuentadas, incluso con cobertura para teléfonos móviles". Voytenko vaticinó que el secuestro tendría que ver con el cargamento real del Arctic Sea, que, según conjeturas de la prensa, podía transportar en secreto armas, misiles o incluso materiales radiactivos.