EFE. SEÚL.
Horas después de anunciar su intención de hacer permeable la frontera de guerra con el sur (nunca llegó a firmarse la paz tras el cruento enfrentamiento civil entre los años 1950 y 1953), Corea del Norte puso en alerta a su más de un millón de soldados ante el inicio de las maniobras militares conjuntas entre Estados Unidos y Corea del Sur, que el régimen de Kim Jong Il considera la preparación a una invasión.
El Gobierno de Pyongyang explicó a través de un comunicado que había puesto "en alerta especial" a sus 1,2 millones de soldados y que actuará ante cualquier intento de invasión por parte de Seúl y su aliado, una advertencia que realiza siempre que se inicia una maniobra militar conjunta de este tipo. "Actuaremos con todos nuestros medios defensivos y ofensivos, incluido nuestra disuasión nuclear", advirtió un oficial militar norcoreano.
En las maniobras regulares, que comenzaron ayer y finalizan el 27 de agosto, participarán 56.000 soldados surcoreanos y 10.000 militares estadounidenses, en las que se realiza un ejercicio defensivo que simula una hipotética guerra con Corea del Norte. El simulacro se centrará en el entrenamiento de técnicas para contrarrestar ciberataques, después de que en julio páginas estatales de Corea del Sur registraran ataques informáticos, de los que Seúl responsabilizó a Corea del Norte.
Los ejercicios militares se desarrollan anualmente desde 1975 y simulan una hipotética guerra con Corea del Norte. Las dos Coreas siguen técnicamente en guerra desde que el fin del conflicto bélico que las enfrentó entre 1950 y 1953 acabase con la firma de un armisticio y no de un tratado de paz.