EFE. MADRID/BRUSELAS.
La ministra de Defensa, Carme Chacón, señaló ayer que las tropas españolas desplegadas en Afganistán están "en alerta máxima" ante las elecciones que celebrará el país el 20 de agosto, ya que se trata de "la misión más dura y más arriesgada" en la que han participado nunca las Fuerzas Armadas.
En declaraciones a los medios de comunicación durante su visita al cuartel general de la Unidad Militar de Emergencias (UME), Chacón explicó que las tropas trabajan en alerta máxima tanto en Herat como en Badghis, a pesar de que en esta última provincia "se ha hablado" de que el Gobierno y los talibanes han acordado una tregua.
El momento, según la ministra, es "clave" y "muy arriesgado".
En la actualidad hay alrededor de 800 militares españoles en Afganistán y un "batallón electoral" de 450 soldados que se ha desplazado al país temporalmente para velar por la seguridad durante los comicios.
Chacón, que recordó que España ya envió un batallón de este tipo en 2005, subrayó que los países aliados que trabajan en el país son conscientes de que las elecciones del día 20 son claves para evitar el objetivo de los talibanes: "que Afganistán siga siendo un lugar desde el cual extender el terror a todo el mundo y que estas elecciones fracasen".
El contingente español y los aliados trabajan "en alerta máxima" para impedirlo, reiteró la ministra, y para que los comicios sean "libres y creíbles" y se puedan celebrar en un entorno seguro.
La Base española de Apoyo Avanzado (FSB) en Herat sufrió el pasado domingo el ataque de seis cohetes, aunque no se registraron daños personales ni materiales.
Preguntada sobre si, tras este ataque, hay indicios que apunten a que se enfrentan a un especial riesgo, Chacón ha insistido en que son "muy conscientes" de que se trata de "la misión más dura y más arriesgada en la que nunca han tomado parte, junto a más de cuarenta países aliados, las tropas españolas".
En la misma línea, la Comisión Europea (CE) apuntó ayer que las elecciones presidenciales y provinciales son "un reto formidable" debido a la violencia que vive el país y a que se trata de los primeros comicios que organizan la autoridades del país
La Comisión insiste en que, a pesar de la violencia, para que Afganistán registre progresos tiene que haber "más voluntad política" por parte de los afganos, así como "instituciones competentes y creíbles", según explicó en una conferencia de prensa un portavoz de la Comisión Europea, John Clancy.
La CE ha contribuido a las elecciones con 40 millones de euros y el envío de una misión de observación integrada por 111 técnicos y observadores.
Los observadores se desplazarán "todo lo posible" por el interior del país dentro de las posibilidades que permitan la delicada situación de seguridad, añadió el portavoz.
Los talibanes han multiplicado sus ataques y atentados en las últimas semanas para complicar la celebración de los comicios.