LUIS A. MARTÍNEZ. TEGUCIGALPA.
El Gobierno de Honduras informó ayer que aplazó la visita de una misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) por seguridad, ante las protestas de seguidores del depuesto presidente Manuel Zelaya, que continuaron sus marchas y denunciaron abusos contra manifestantes.
El Gobierno de Roberto Micheletti, designado por el Parlamento el 28 de junio, día en que los militares derrocaron a Zelaya, ya aplazó la llegada, el pasado martes, de la delegación de la OEA, por estar incluida en la misma su secretario general, José Miguel Insulza, a quien finalmente aceptó como observador.
Además, la Cancillería hondureña aseguró que "la oportuna suspensión" de la visita "impidió que se registraran más actos de violencia" y también "evitó poner en riesgo la seguridad de los cancilleres americanos que nos habrían de visitar".
Aunque las protestas de los simpatizantes de Zelaya son diarias, las marchas celebradas el martes y el miércoles en Tegucigalpa fueron anunciadas con varios días de antelación por la llegada de miles de personas en marchas desde el interior del país. Dirigentes del Frente de Resistencia contra el Golpe de Estado señalaron, incluso, que el Gobierno suspendió la visita para evitar que la misión de la OEA presenciara las movilizaciones.
En las protestas volvieron a registrarse ataques a negocios y propiedades de grandes empresarios acusados de instigar la salida de Zelaya, así como de comidas rápidas de franquicias estadounidenses.
Los seguidores de Zelaya asaltaron e incendiaron el local de Popeyes, una franquicia estadounidense, y quemaron un bus de la ruta urbana.
Al menos 27 personas, entre ellas un venezolano, fueron detenidas en los disturbios ocurridos ayer en Tegucigalpa en una protesta a favor del depuesto presidente Manuel Zelaya, informaron ayer fuentes policiales. Sin embargo, un dirigente del Frente de Resistencia contra el Golpe de Estado, el sindicalista Israel Salinas, denunció a la prensa que "más de 300 compañeros fueron detenidos el día de ayer y más de 66 fueron golpeados, heridos y metidos presos".
Además, las autoridades de Honduras decomisaron 13 cócteles molotov y otros materiales explosivos en una universidad estatal donde se albergan cientos de seguidores del depuesto presidente Manuel Zelaya, informó la Policía.
Los artefactos fueron hallados en las bodegas del gimnasio de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) durante una inspección de fiscales, militares y agentes del escuadrón antibombas de la Policía Nacional, dijo el portavoz de este cuerpo, Orlin Cerrato. Zelaya, que se encuentra de gira por Sudamérica en una ofensiva diplomática para buscar apoyo internacional, acusa al gobierno de Estados Unidos de ser muy débil con el régimen de facto y asegura que en cinco minutos lo puede restablecer en el poder.
Por su parte, el presidente de facto, Roberto Micheletti, sostuvo que las acciones violentas registradas en los últimos días por parte de seguidores del depuesto gobernante Manuel Zelaya no son contra su Gobierno, sino contra la población.