América Latina. el líder expulsado promete hacer "concesiones" para volver al cargo
EFE. TEGUCIGALPA.
Un juzgado de Tegucigalpa ordenó ayer la captura del depuesto presidente hondureño Manuel Zelaya y de tres de sus funcionarios por falsificación de documentos y otros delitos, informó una fuente judicial. El portavoz del Ministerio Público, Melvin Duarte, indicó que la orden de captura "fue emitida por el juez Humberto Palacios", del Tribunal Unificado de Tegucigalpa.
Además de Zelaya, la orden incluye a sus ex ministros de la Presidencia y de Finanzas, Enrique Flores Lanza y Rebeca Santos, y al ex gerente de la estatal Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (Hondutel) Jacobo Lagos. Los cargos que se les imputan son de falsificación de documentos, fraude y abuso de autoridad en la aprobación de un decreto que autorizaba un gasto de 27 millones de lempiras (1,4 millones de dólares) en publicidad.
La denuncia se refiere a la aprobación, en enero de este año, del gasto en publicidad con el argumento de una situación de emergencia, mediante un decreto que no cumplió con los requerimientos de la ley, según las investigaciones de la Fiscalía contra la Corrupción del Ministerio Público. De acuerdo con la Fiscalía, dicho decreto no fue aprobado en Consejo de Ministros ni publicado en La Gaceta, el diario oficial del Estado, entre otros requerimientos legales.
A esta orden de captura por corrupción emitida ayer contra Zelaya se suma otra en trámite por delitos contra la forma de Gobierno, traición a la patria, abuso de autoridad y usurpación de poderes, En vista de estas órdenes de captura, el Gobierno de Roberto Micheletti ha advertido que si Zelaya regresa al país será detenido.
Por su parte, el depuesto líder de Honduras, Manuel Zelaya, afirmó que está dispuesto a aceptar el plan mediador costarricense y a hacer concesiones para regresar por vía pacífica a su país, acompañado de un frente civil. Desde Nicaragua, donde Zelaya se encuentra desde mediados de julio, el hondureño afirmó que las negociaciones son el único camino para solucionar el conflicto y que estáa dispuesto a aceptar el plan de paz propuesto por el presidente Oscar Arias, aún cuando la propuesta exija rescindir ciertos poderes. "Estoy dispuesto a retomar el liderazgo en el momento apropiado", indica Zelaya, que pide a la comunidad internacional una mayor presión sobre los golpistas.
Muere un manifestante
Mientras tanto, el interior del país sigue convulso tras el levantamiento del toque de queda. Fruto de la tensión y los enfrentamientos civiles, el maestro hondureño herido de bala en la cabeza el jueves durante unos altercados con la policía en un acto de protesta en favor del presidente depuesto de este país, Manuel Zelaya, murió ayer como consecuencia de las lesiones, informaron la familia y el sindicato de docentes. El fallecido estaba casado y tenía un hijo de 10 años.