Comercio. Los norteamericanos venderán aviones militares a los iraquíes
EFE. BAGDAD.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, discutió ayer con su homólogo iraquí, Abdel Qader al Obeidi, la venta de armamento y aviones militares a Irak de cara a la retirada total de EEUU en 2011.
Gates llegó ayer a Irak de forma inesperada y analizó con las autoridades locales la situación en el país tras la retirada parcial de las tropas estadounidenses el pasado 30 de junio.
Los titulares de Defensa de ambos países se reunieron para analizar operaciones de adquisición de armamento y aviones estadounidenses por parte del Ejército de Irak. Posteriormente, Al Obeidi subrayó la necesidad del país árabe de tener aviones para asegurarse la capacidad de proteger su espacio aéreo a partir de finales de 2011.
Por su parte, Gates reiteró el compromiso de su país con la aplicación del pacto de seguridad firmado entre Bagdad y Washington firmado en diciembre de 2008.
El general Mohammad al Askari, portavoz del Ministerio de Defensa iraquí, afirmó que las conversaciones entre Gates y Al Obeidi se centraron en analizar los compromisos que tiene EEUU en el ámbito del rearme. Asimismo, pasaron revista a la situación de seguridad que vive el país y el avance de las capacidades del ejército iraquí.
Según El Askari, "Gates mostró su admiración por la experiencia y capacidad adquirida por las tropas iraquíes" en los últimos años.
Por otra parte, los 150 soldados británicos que aún permanecían en Irak fueron trasladados de forma provisional a Kuwait, debido a que el Parlamento iraquí aún no ha aprobado la prolongación del correspondiente mandato, informó el Ministerio de Defensa en Londres. Los soldados podrían estar varias semanas en Kuwait, agregó el ministerio. Sin el nuevo mandato de las autoridades iraquíes, las tropas británicas hubieran tenido que salir del país el 31 de julio. El Congreso iraquí tiene que aprobar un nuevo acuerdo con el Reino Unido en una tercera vista. El Ejército británico finalizó a finales de abril oficialmente su misión en Irak, más de seis años después de la invasión, y traspasó sus funciones en el sur del país a EEUU. Londres retiró entonces a unos 3.700 soldados. Los 150 militares restantes cumplían labores de instrucción de las fuerzas de seguridad y de la Marina iraquíes.