La conservadora Gabriela Michetti logró superar la "crisis ética" que confesó haber sufrido tras su renuncia a la vicejefatura de la capital para pelear por el Parlamento, después de imponerse ayer en las elecciones legislativas de la ciudad de Buenos Aires. Como número dos del Ejecutivo de Buenos Aires, el segundo distrito electoral más importante de Argentina, Michetti no sólo se catapultó a uno de los principales escenarios políticos del país, sino que además se convirtió en una de las dirigentes con mejor imagen en la población. Gabriela Michetti nació hace 44 años, sufrió en 1994 un grave accidente automovilístico la dejó parapléjica y la postró en una silla de ruedas. "Es un tema que convive conmigo. No le doy demasiada importancia. La Democracia Cristiana la arropó en los comienzos de su vida política, pero fue en 2003, al conocer a Mauricio Macri, líder de Compromiso para el Cambio, uno de los pilares de Pro, cuando decidió impulsar su carrera política.