EFE. TEHERÁN.
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, advirtió ayer que la relación con Occidente ha cambiado después de su polémica reelección, mientras la oposición busca vías alternativas para proseguir con las protestas.
Envalentonado, el mandatario iraní aprovechó la inauguración de un proyecto petroquímico para lanzar un mensaje a su colega norteamericano, Barack Obama, y a la Unión Europea, que acusan a Irán de ocultar un programa nuclear bélico. "Los occidentales pensaban que podían destruir la autoridad del pueblo iraní con propaganda falsa. Deben saber que a partir de ahora Irán hablará desde otra posición, tratará a los enemigos desde una nueva perspectiva", amenazó.
"Han acabado los tiempos en que los países arrogantes sometían a otros países del mundo. Occidente debe abrir los ojos ya que Irán se ha preparado para cualquier eventualidad", agregó Ahmadineyad.
El presidente, cuya polémica reelección ha levantado una oleada de protestas y disturbios en su país, violentamente reprimidas por las fuerzas de Seguridad, arremetió contra Obama, al que acusó de interferir en los asuntos de Irán.
"Obama ha cometido un error diciendo esas cosas. Nuestra pregunta ahora es por qué ha decidido seguir la senda de Bush", afirmó Ahmadineyad.
"Si ese es el tono que se pretende emplear, entonces no hay nada de que hablar. Espero que deje de interferir y que se disculpe de una manera clara que la entienda el pueblo iraní", apostilló.
Por otra parte, las autoridades en Irán negaron haber arrestado a 70 académicos luego de que éstos se reunieran con el líder opositor Mir Hussein Mussavi. Sin embargo, éste afirmó en su web que cuatro de los 70 académicos siguen sin ser liberados. Uno de ellos es el jefe del cuartel general electoral del político, Ghorban Behzadiannejad. La página de Internet añade que los otros 66 académicos fueron liberados.
Además, Mussavi volvió a llamar a sus seguidores a protestar dentro del marco legal y no poner en riesgo sus vidas ni tampoco permitir que el gobierno los retrate como elementos extranjeros, a la vez que criticó la violencia policial.
Irán es el escenario de protestas y disturbios desde que el pasado 13 de junio el ministerio de Interior concediera una controvertida victoria electoral por una sorprendente mayoría absoluta al actual presidente, Mahmud Ahmadineyad.