EFE. MOSCÚ.
El almirante Michael Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, llegó ayer a Rusia con el objetivo de normalizar las relaciones militares estancadas desde la guerra en Osetia del Sur.
"En las conversaciones con el jefe militar de EEUU se abordarán las perspectivas de normalización de relaciones militares entre Rusia y EEUU estancadas desde las eventos ocurridos en el Cáucaso" (guerra ruso-georgiana de agosto de 2008), informó una fuente del ministerio de Defensa.
Además, se abordarán asuntos como la marcha de las negociaciones sobre desarme nuclear y los planes estadounidenses de desplegar en Europa del Este elementos de su escudo antimisiles, que Moscú considera una amenaza para su seguridad.
Mullen hablará también con los dirigentes militares rusos sobre las posibilidades de cooperación para el arreglo de "los conflictos de Afganistán, Irán, Irak y Corea del Norte, la lucha contra el terrorismo y el pirateo".
El almirante estadounidense, que se reunirá hoy con su colega ruso, Nikolái Makárov, y con el ministro de Defensa, Anatoli Serdiukov, debería haber visitado Rusia en 2008 pero, tras la guerra en Osetia, canceló sus planes.
Tras el ascenso al poder del presidente norteamericano, Barack Obama, Rusia y Estados Unidos hicieron votos por "reiniciar" sus relaciones bilaterales, especialmente, en el plano militar y de seguridad. La llegada de Mullen a Moscú precede a la del presidente de EEUU, Barack Obama, que efectuará su primera visita a Rusia del 6 al 8 de julio próximos. El principal punto de la agenda de esa visita son las conversaciones para un nuevo acuerdo de desarme.