irán. oposición y gobierno hacen una demostración de fuerza en las calles de la capital iraní
JAVIER MARTÍN. TEHERÁN.
Teherán se escindió ayer en dos, con miles de partidarios del presidente, Mahmud Ahmadineyad, y del líder de la oposición, Mir Husein Musaví, en sendas manifestaciones que volvieron a dejar algunas escenas de violencia.
Convocados bajo el lema ´concentración de la unidad´, los seguidores de Ahmadineyad se concentraron en la céntrica plaza de Valy-e Asr, donde el Gobierno quiso hacer una demostración de fuerza y apoyo popular.
La cadena estatal, controlada por el líder supremo de la Revolución, ayatolá Ali Jameneí, aseguró que en la manifestación participaron miles de personas procedentes "de todos los estratos de la sociedad".
Escasos kilómetros más al norte, miles de seguidores del líder de la oposición volvieron a desafiar las advertencias del Ministerio del Interior y se lanzaron por cuarto día consecutivo a las calles para exigir que se anulen los resultados y se repitan los comicios celebrados el pasado viernes, en los que el ultraconservador Ahamadineyad salió reelegido por amplia mayoría.
La manifestación, que había sido ilegalizada, concentró de nuevo a miles de iraníes que, con el brazo alzado y haciendo el signo de la victoria con los dedos, desfilaron en silencio a lo largo de la calle Valy-e Asr en dirección al norte de la ciudad.
Musaví había pedido a sus seguidores que no acudieran a la marcha convocada en el centro de la ciudad ante el temor de que se repitieran los disturbios que el lunes segaron la vida de siete personas en la simbólica plaza Azadí.
Pero pese a las restricciones impuestas por el régimen, que ha bloqueado numerosas páginas web, interrumpido la mensajería por sms y perturbado la señal telefónica en algunos puntos de la ciudad, internet y el boca a boca han mantenido vivas las protestas de la oposición. Irán es escenario desde el pasado fin de semana de movilizaciones y violentos enfrentamientos, originados por la victoria de Ahmadineyad.
Mientras la ciudad se fragmentaba una jornada más, el Consejo de Guardianes anunciaba su disposición a celebrar un recuento parcial de las urnas a las que se han puesto objeciones, medida que la oposición no considera suficiente.
El citado órgano de poder, que debe validar los resultados, no detalló, sin embargo, cuántas urnas van a ser de nuevo escrutadas, qué porcentaje de voto representan y por cuánto se va a prolongar este proceso.