EFE. TEHERÁN.
El presidente iraní, el ultraconservador Mahmud Ahmadineyad, podría pasar a la historia como el primer mandatario en los treinta años de Revolución Islámica iraní que no logra revalidar su mandato.
Nacido en el año 1956 en la localidad iraní de Garmsar, hijo de un herrero apellidado Saborjhian, la familia del actual mandatario cambió de apellido por el de Ahmadineyad (´el que busca el camino virtuoso´) cuando se trasladó a Teherán en pos de una mejor posición económica.
Licenciado en Ingeniería de Transportes y Planificación, Ahmadineyad inició su carrera política en la década de los ochenta en las provincias del oeste de Irán, y en especial en Ardabil, de la que llegó a ser gobernador.
Cuenta con el respaldo de los medios de comunicación estatales, el Ejército y el numeroso grupo de voluntarios islámicos ´Basij´, milicia muy disciplinada y con una gran capacidad de movilización.
Según sus oponentes, durante sus cuatro años de mandato el paro ha ascendido, la inflación se ha disparado y el país se ha colocado al borde del abismo.