EFE
En su tradicional discurso radiofónico de los sábados, el mandatario recordó que en los últimos meses, al poner en marcha un plan de recuperación económica, ha reiterado la necesidad de sentar nuevos cimientos para la prosperidad duradera del país.
Obama señaló que esos nuevos fundamentos se basan en dos pilares: la energía limpia y el sistema sanitario.
El presidente reconoció que aún "queda mucho trabajo arduo por hacer", pero se mostró alentado por la voluntad mostrada esta semana por personas con diferentes puntos de vista e intereses de unirse en torno a objetivos comunes y asumir un sentido de responsabilidad compartido en estas dos materias.
Esta semana, el presidente del Comité de Energía y de Comercio de la Cámara de Representantes, Henry Waxman, se reunió con representantes de todos los sectores económicos para forjar un acuerdo histórico sobre la energía, señaló Obama.
"Por primera vez, las empresas de servicios públicos y líderes empresariales se están uniendo, no oponiéndose, a defensores del medio ambiente y líderes sindicales para crear un nuevo sistema de incentivos para la energía limpia que ayude a desencadenar una nueva era de crecimiento y prosperidad", agregó.
El plan que negocia el Congreso reducirá la "peligrosa dependencia de EE.UU. del petróleo extranjero y limitará la contaminación con carbono que amenaza nuestra salud y nuestro clima" y generará millones de nuevos empleos, dijo Obama.
El presidente subrayó que, no obstante, las familias y la economía estadounidenses "no tendrán éxito en el siglo XXI si seguimos agobiados por la carga del creciente coste del cuidado de salud y un defectuoso sistema de atención médica".
Por ello, Obama se reunió esta semana con representantes de compañías aseguradoras y farmacéuticas, médicos y hospitales, y sindicatos que han prometido contribuir para reducir los costes.
En concreto, han prometido hacer lo propio para reducir en 1,5 puntos porcentuales la tasa del aumento en el gasto del cuidado de salud, algo que, junto con la reforma integral, podría generar ahorros de más de 2.000 millones de dólares en los próximos diez años y de 2.500 dólares para todas las familias.
Obama también se entrevistó con la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi; el líder de la mayoría demócrata, Steny Hoyer, y con otros líderes del Congreso, para hablar sobre la reforma integral de salud.
La Cámara de Representantes está tratando de aprobar un proyecto de ley para finales de julio.
Obama subrayó que el hecho de que las partes antes enfrentadas hayan comenzado a poner de lado sus diferencias y comenzado a conversar indica que "estamos viendo que la forma de hacer las cosas en Washington ha comenzado a cambiar".
"Es así como siempre se han alcanzado los objetivos. Es así que se construirán nuevos cimientos (...) que no solo propiciarán la prosperidad para esta generación, sino también para las generaciones futuras", concluyó.
Por otra parte, el republicano Charles Boustany afirmó en el discurso radiofónico de los sábados de su partido que "los republicanos quieren trabajar con el presidente Obama y otros demócratas para asegurar el acceso de todo estadounidense a un seguro médico de alta calidad y de bajo coste".